Semillas Feminizadas para cultivar

Son semillas de marihuana feminizadas aquellas cuyo sexo es femenino, estas son las que generan plantas capases de producir nuevas semillas, esto suele ser una ventaja a la hora de dedicarse al cultivo de marihuana ya que hace que el gasto de inversión inicial pueda recuperarse en más de 200%.

Las semillas de maria feminizadas son de gran utilidad para los cultivadores que en épocas anteriores si deseaban cosechar semillas de este tipo debían sembrar como mínimo el doble de la cantidad de plantas que esperaran fueran femeninas, esto debido a que las semillas regulares no tenían un sexo definido.

Esta nueva innovación permite ahorrar hasta en un 50% el costo de inversión inicial y permite a demás recuperar lo invertido en cantidades mayores ya que esto permite al productor utilizar las semillas obtenidas en la primera cosecha para generar la cosecha siguiente. 

La única desventaja en este proceso es que de las semillas obtenidas se desconocerá su sexo, por lo que a la siguiente cosecha la cantidad de semillas que se generen disminuirá significativamente, aun así esta desventaja carece de peso por las ganancias iniciales que se perciben.

Esta idea nació por la necesidad de producir plantas de marihuana, debido a que muchas personas no podían producirlas, se tomo la iniciativa de este proceso de feminización de las semillas, el objetivo era lograr que la gran mayoría o un 100% de las semillas fueran de este tipo.

En las últimas décadas el proceso de creación de semillas feminizadas ha pasado por diversos procesos y avances, que han permitido que este proyecto avance, sin embargo no es si no hasta los últimos años donde se implementa el método de reversión del sexo para lograr este objetivo deseado.

Este método consiste en tomar una planta hembra y revertir su sexo, de esta manera la planta hembra solo poseerá células femeninas en sus genes, lo que a través de la polinización de otra planta hembra por parte de esta genéticamente alterada, se produzcan semillas 100% femeninas.

Una característica importante es que las semillas genéticamente alteradas generan menor cantidad de producto, son menos eficientes, y por ende más débil que las plantas que provienen de semillas regulares, lo que hace considerar en una balanza si estas semillas son la mejor opción.

Las plantas que provienen de semillas de cannabis feminizadas son más débiles a las enfermedades, lo que aumenta el número de perdidas en los cultivos si no son cuidadas debidamente y con todos los componentes químicos que estas requieren para su desarrollo.

El motivo por el que estas plantas son de estas características es debido a que el en proceso de reversión del sexo se inhibieron algunas hormonas y componentes de la planta hembra original y por ello estas nuevas generaciones carecen de fuerza y de calidad.

Existen multitud de marcas de semillas, todas con sabores y efectos diferentes Barneys Farm, Big Buddha seeds, Fastbuds Seeds y Dinafem son algunas de las más vendidas del mercado

 

 

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